sexta-feira, 29 de janeiro de 2016

30 anos do desastre Challenger

Passam hoje 30 anos sobre o desastre espacial do Challenger. O vaivém norte-americano explodiu durante a descolagem numa tragédia que todo o mundo viu em directo pela televisão. Morreram os sete tripulantes: seis astronautas e uma professora.
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 Imagens inéditas do acidente do Challenger

El trágico final de Christa McAuliffe, la primera profesora en el espacio

Christa McAuliffe, una profesora de 37 años, iba a ser la primera ciudadana común en viajar al espacio, pero murió poco después de despegar en el accidente del transbordador Challenger, una tragedia que frustró la aspiración de la NASA de enviar civiles al espacio. McAuliffe había sido seleccionada entre 11.000 profesores de todo el país que, como ella, querían ir al espacio para contarlo con palabras que todo el mundo pudiera entender. La agencia espacial estadounidense (NASA) comenzó a soñar con enviar gente de a pie al espacio en los años setenta, pero no fue hasta 1984 cuando el entonces presidente, Ronald Reagan, anunció que quien marcaría ese hito sería un profesor. "He dado luz verde a la NASA para que empiece a buscar en todas nuestras escuelas elementales y secundarias. El primer pasajero será uno de los más excelentes del país, un profesor", dijo Reagan. Cuando el transbordador despegue, todo el país recordará el papel crucial que los profesores y la educación desempeñan en la vida de nuestra nación. "Cuando el transbordador despegue, todo el país recordará el papel crucial que los profesores y la educación desempeñan en la vida de nuestra nación. No puedo pensar en ninguna lección mejor para nuestros niños y nuestro país", añadió en un discurso.
Un existoso ejercicio de relaciones públicas
La NASA hacía con este programa un exitoso ejercicio de relaciones públicas: la nación entera estaba emocionada con la aventura de enviar el primer educador al espacio, sobre todo los escolares. El proceso fue seguido con entusiasmo por la televisión de la época. Las cintas muestran imágenes de la emoción que tenían los 140 seleccionados cuando viajaron a Washington una semana para familiarizarse con la historia espacial y recibir clases. El 19 de julio de 1985, desde la Casa Blanca, el entonces vicepresidente George H.W. Bush anunciaba que la elegida era una profesora de Concord, una ciudad de Nuevo Hampshire con apenas 40.000 habitantes. La nación conocía entonces a Christa McAuliffe, una joven e ilusionada profesora de historia, inglés y economía casada con un abogado y madre de dos hijos.
"He hecho nuevos amigos maravillosos en las últimas dos semanas. Cuando el Challenger despegue quizás yo sea un cuerpo, pero son diez almas las que llevo conmigo", dijo McAuliffe entre lágrimas tras conocer que había sido la elegida. "Quiero humanizar los viajes espaciales ofreciendo la perspectiva de alguien que no es astronauta. Creo que los estudiantes verán eso y dirán, es una persona ordinaria que está contribuyendo a la historia", comentó la profesora en una entrevista televisada ese mismo día.
El siguiente sería un periodista
Mientras McAuliffe y su eventual sustituta, Barbara Morgan, se preparaban con los astronautas del Challenger, la NASA prosiguió con la segunda fase de su programa civil: iba a elegir al primer periodista en viajar al espacio. La agencia quiso desde el principio que los candidatos fueran personas que pudieran hacer una contribución a la literatura espacial. Se pensaba en profesores, periodistas, artistas o poetas. Más de 1.700 periodistas se apuntaron, entre ellos Tom Wolfe, el padre del llamado Nuevo Periodismo, y Walter Cronkite, un veterano presentador de CBS experto en el programa de los transbordadores. Dos semanas después de que terminara el plazo de solicitudes para los periodistas, todo cambió. El sueño de la NASA de enviar ciudadanos comunes al espacio se frustró una fría mañana de enero, cuando el mundo entero vio en directo por televisión cómo el Challenger explotaba apenas un minuto después de despegar. Las imágenes de entonces muestran la confusión de los periodistas y de los astronautas del centro de control que informaban en directo. Pocos segundos después, se puede ver el dolor y la incredulidad de los familiares de la tripulación. Entre ellos los padres, el marido y los hijos de Christa McAuliffe.
El impacto del Challenger
No era la primera vez que morían astronautas en Estados Unidos, en 1967 los tres tripulantes del Apolo 1 perecieron al producirse un incendio en el módulo de comando durante un ensayo en Cabo Cañaveral (Florida). Pero el Challenger tuvo un impacto mucho mayor, en buena medida por la emoción que había despertado en el país ver a una persona común, una profesora, en el espacio. "Era un momento muy malo para la educación, había habido un informe muy duro con el sistema. Entonces era común oír que los que valen, valen y los que no, se hacen profesores. Christa contribuyó a cambiar esa percepción", dijo recientemente en una entrevista Barbara Morgan, la eventual sustituta de McAuliffe. Entonces era común oír que los que valen, valen y los que no, se hacen profesores. Christa contribuyó a cambiar esa percepción Morgan viajó al espacio, pero eso no ocurrió hasta 2007. La tragedia del Challenger aniquiló el entusiasmo que la NASA y los estadounidenses habían mostrado por el programa y confirmó las reticencias de algunos astronautas sobre su seguridad. La agencia llegó a seleccionar a 40 periodistas en los meses posteriores a la explosión, pero en julio de ese año anunció que el programa quedaba suspendido y que podrían pasar años hasta que el primer periodista pudiera viajar al espacio. Hoy se cumplen 30 de aquella tragedia, con la NASA ya sin transbordadores espaciales desde julio de 2011 y con el sueño de enviar al espacio a ciudadanos comunes en manos de compañías privadas (El Confidencial)

Défice na Saúde superior ao previsto pelo anterior Governo

O SNS acabou 2015 com um défice de quase 260 milhões de euros, valor acima dos 30 milhões previstos por Paulo Macedo, ex-ministro da Saúde. O buraco orçamental deveu-se sobretudo ao crescimento da despesa com medicamentos e dos meios complementares de diagnóstico.

França e Irão assinam acordos no valor de 15 mil milhões de euros

O presidente iraniano encontrou-se hoje com François Hollande, os dois países assinaram acordos no valor de 15 mil milhões de euros. Durante a passagem de Hassam Rouhani um grupo de feministas manifestou-se contra o elevado número de execuções no Irão.

Jornalismo de investigação vive por entre falta de transparência

A Internet pode ter aberto muito a sociedade, mas é preciso saber onde procurar e “as pessoas continuam a confiar, acima de tudo, em jornalismo de qualidade”: esta foi uma das conclusões do debate acerca do estado do jornalismo de investigação que envolveu, numa sala de cinema do centro El Corte Inglés, os jornalistas José António Cerejo (Público) e Pedro Coelho (SIC) com moderação de Paulo Nuno Vicente, professor na Universidade Nova. 
Outra conclusão registada durante a conversa foi no sentido de que o jornalismo de investigação não é um animal em vias de extinção, mas enfrenta inúmeros obstáculos, constrangimentos e problemas que vão desde a escassez de meios económicos à falta de motivação dos jornalistas, sem esquecer a crise global. 
O pretexto foi a ante-estreia do filme “O Caso Spotlight”, dedicado à investigação jornalística do “Boston Globe” sobre os casos de pedofilia na igreja católica local, a qual seria premiada com o Pulitzer. “Teimosia e carolice, porque não há uma compensação específica para este tipo de trabalho, e alguma resistência, pois nada ajuda a desenvolver este jornalismo, bem como alguma cumplicidade editorial, cada vez mais difícil de encontrar” foram ingredientes que Cerejo considerou fundamentais no jornalismo de investigação. A exibição do filme, candidato a seis Óscares da Academia, iria demonstrar, de forma eloquente, a sua razão. 
A falta de dinheiro é apenas um dos problemas, mas Pedro Coelho, além de lembrar as limitações de um meio como a televisão, onde “arranjar imagens para ilustrar a investigação e contar a história”é um obstáculo constante, encontra dois “a montante desses: jornalistas pouco motivados, interessados e persistentes até por se confrontarem com a Justiça e eventuais processos devido a algumas fontes; e o facto de, ao confrontar poderes instituídos, se correr o risco de cruzamento com empresas que proporcionam receitas à actividade comercial dos próprios órgãos de comunicação para os quais trabalham”.
Cerejo referiu-se, no caso português, “à extrema opacidade da Administração Pública e das entidades privadas, a falta de transparência e outras características de natureza cultural e económico-social” como obstáculos importantes. 
Por questões que envolvem a sua sustentabilidade, Coelho admite que existe preocupação face ao “jornalismo como actividade que participa na consolidação da democracia”, embora considere que o seu futuro “não está em causa”. Porém, “sem uma sociedade civil com a dimensão da norte-americana, a ideia de fontes de financiamento como Fundações tem aplicação menos provável”.
Reforçando as convicções manifestadas a propósito da persistência que deve ser um argumento de todos os dias, José António Cerejo lamentou: “Neste momento, é como se houvesse uma espécie de máquina de adormecimento para os jornalistas serem mansos.”
O papel das universidades
Antes, Paulo Nuno Vicente falara na “cooperativa de media, criada em 2013 e incubada na Universidade, que permitiu lançar, em Dezembro último, o Divergente, projecto digital financiado em parte pela bolsa do Journalism Fund da União Europeia e cuja primeira peça, resultado de trabalho de ano e meio, analisou o ‘comércio’ de jovens africanos e latino-americanos para o futebol europeu”. No seu entender, este deve ser um dos passos da Universidade: “Arriscar soluções e não apenas traçar diagnósticos. Mas também é preciso que haja mais associações de jornalistas preocupados com a situação do jornalismo.” 
Mas nem os tempos difíceis levam Cerejo ou Coelho a perder confiança. “Há-de existir sempre quem seja jornalista, não se cale e insista nas perguntas”, diz o primeiro. “Apesar dos mil e um clones que vão aparecendo, os jornalistas não são substituíveis.” 
O segundo, também professor na Faculdade de Ciências Sociais e Humanas da Universidade Nova e com tese de doutoramento intitulada “Jornalismo e mercado: os novos desafios colocados à formação”, acrescenta uma manifestação de confiança inabalável: “A próxima geração tem a possibilidade soberana de fazer melhor do que esta, cercada por uma confrangedora falta de fundos.” (pelo jornalista do Económico, Paulo Jorge Pereira)

quinta-feira, 28 de janeiro de 2016

EUA: Casas à beira do abismo

Edifícios que ficam pendurados em precipícios depois de desastres naturais como furacões, terramotos, cheias ou deslizamentos de terras (SIC Notícias)

As fábricas de Kim Jong Un

O líder norte-coreano, Kim Jong Un, em visita em várias fábricas do país (SIC-Notícias)